Categoría: Adolescentes

WHO | Global Standards for quality health care services for adolescents

OMS/UNAIDS publican los estándares globales de calidad para los servicios de salud dirigidos a adolescentes…

WHO/UNAIDS Global Standards for quality health care services for adolescents aim to assist policy-makers and health service planners in improving the quality of health-care services so that adolescents find it easier to obtain the health services that they need to promote, protect and improve their health and well-being.

Origen: WHO | Global Standards for quality health care services for adolescents

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Adolescentes y cigarrillos electrónicos…

MedlinePlus: Trusted Health Information for You.

Teenagers and E-cigarettes

HealthDay
December 15, 2014

How many high-school students are using electronic cigarettes? A new study published in the journal Pediatrics offers numbers and possible risk factors.

Researchers surveyed more than 1,900 students in Hawaii. They asked them about their use of e-cigarettes, tobacco cigarettes, alcohol and marijuana. The surveys also included questions about parental support, academic involvement, peer smoking and other risky behaviors.

  • 29% of the teens said they had used e-cigarettes, a majority of them within the past month.
  • 17% reported using e-cigarettes only while
  • 12% said they used both e-cigarettes and tobacco cigarettes.

The data also showed that students who only used e-cigarettes had fewer psychosocial risk factors for smoking than students who used both products.

The researchers say this raises the possibility that e-cigarettes are recruiting medium-risk adolescents to cigarette smoking who might otherwise be less susceptible to tobacco use.

They are calling for longer studies to examine how initial e-cigarette use may be linked to subsequent smoking-related attitudes and cigarette behavior in young people.

Visite Teenagers and E-cigarettes para mayor información, y para ver el video de la Dra. Cindy Haines. Afortunadamente, en Panamá se ha prohibido el uso y la comercialización de cigarrillos electrónicos. Ver Panamá prohíbe uso y comercialización de cigarrillos electrónicos en este mismo blog, en donde podrá leer el Decreto Ejecutivo No. 1838 de 5 de diciembre de 2014.

Casi 30 % de las jóvenes latinoamericanas ha sido madre adolescente

Casi 30 % de las jóvenes latinoamericanas ha sido madre adolescente.

Casi 30 % de las jóvenes latinoamericanas ha sido madre adolescente

(13 de noviembre, 2014) Casi 30 % de las jóvenes en América Latina ha sido madre antes de cumplir los 20 años y la mayoría de ellas pertenecen a los niveles socioeconómicos más desfavorecidos, lo que fomenta la reproducción intergeneracional de la pobreza, compromete la autonomía de las mujeres para emprender sus proyectos de vida y evidencia la necesidad de que la educación sexual y los servicios de salud reproductiva sean una prioridad para las políticas públicas, según un nuevo informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El estudio La reproducción en la adolescencia y sus desigualdades en América Latina, publicado recientemente, señala que los porcentajes de maternidad adolescente, que reflejan el número de madres de 15 a 19 años con relación al número total de mujeres de esa edad, registraron un descenso en la región entre 2000 y 2010 después de haber anotado un incremento entre los censos de 1990 y 2000.

La proporción de jóvenes de 19 a 20 años que a esa edad ya eran madres en América Latina cayó desde valores del orden de 32 % en 2000 hasta alrededor de 28 % en 2010, lo que la sitúa en niveles similares a los existentes en 1990 (29 %).

Si se observan los datos del grupo de mujeres de 15 a 19 años, lo que incluye a jóvenes que aún no han transitado por toda la adolescencia, el porcentaje fue de 14,0 % en 2000 y disminuyó a 12,5 % en 2010. Con todo, en la primera década de este siglo la reducción de la maternidad adolescente fue mucho menor que la de la fecundidad total y no logró contrarrestar el aumento de la década de 1990, por lo cual también en este indicador el nivel actual es casi igual al que había hace 20 años.

En el estudio se analizan las cifras disponibles por países bajo cinco supuestos de distribución de los casos de no respuesta en la pregunta por hijos nacidos vivos.

En el escenario en el que las no respuestas se imputan a cero hijos nacidos vivos, los países con mayores proporciones de maternidad en mujeres de 15 a 19 años son Nicaragua (19,9 %), República Dominicana (19,7 %) y Ecuador (17,0 %), mientras que los niveles más bajos se registran en Uruguay (9,5 %), Costa Rica (11,1 %) y Perú (11,5 %). Todos los países están muy por encima de los niveles registrados en Europa Occidental, donde la maternidad adolescente es del orden de 2 %.

Además, por vez primera se presentan indicadores sobre la maternidad entre las menores de 15 años. Aunque los niveles no superan 0,5 %, preocupa que su tendencia sea al aumento porque hay consenso en la vulnerabilidad extrema que tienen estas madres a tan corta edad.

Por otra parte, el número de hijos que tienen las mujeres a lo largo de su vida (la intensidad reproductiva) ha caído de forma transversal en los diferentes grupos sociales, pero la edad a la que se tiene el primer hijo (el calendario reproductivo) sigue siendo bastante temprana, especialmente entre los sectores de menor nivel socioeconómico, lo que contribuye a la reproducción intergeneracional de la pobreza.

El calendario temprano de la maternidad se refleja en que casi 17,5 % del total de niños nacidos en América Latina y el Caribe es hijo de jóvenes adolescentes, nivel superior incluso al que se registra en África Subsahariana (15 %) y por tanto también al del promedio mundial (11,2 %).

Para siete países con datos disponibles, el porcentaje de madres de 15 a 19 años del quintil socioeconómico inferior es entre tres y cuatro veces el del quintil superior.

Otro análisis indica que en siete países observados más de la mitad de las adolescentes con bajo nivel de escolaridad son madres durante la adolescencia. Por otra parte, los porcentajes de maternidad entre las adolescentes indígenas son mayores que entre las no indígenas.

Respecto a la tasa de fecundidad adolescente, que es el indicador tradicional en las comparaciones adolescentes y está incluido en la meta 5.B de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), América Latina y el Caribe registra 68 nacimientos de madres de 15 a 19 años por cada 1.000 mujeres de esa edad, una tasa solo superada por África Subsahariana, con 109 por 1.000, según datos de 2010.

La región también sobresale por ser, después de África Subsahariana (-6,1 %), la segunda con menor descenso de la fecundidad adolescente (-12,9 %) en los últimos 20 años.

Al respecto, el informe destaca que la tasa de fecundidad adolescente es más alta y su reducción es más lenta de lo que se esperaría si se tiene en cuenta tanto la caída intensa y sostenida de la fecundidad total como sus indicadores de niveles de vida, en particular los relativos a educación y salud de la población, que se sitúan por sobre la media de los países en desarrollo.

El estudio concluye que las políticas públicas en esta área, tal como lo plantea el Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo y como lo ha subrayado en diversas ocasiones el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), deben incluir la educación sexual integral, la consejería para el ejercicio de sus derechos y la adopción de decisiones informadas y el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva que incluyan la provisión de métodos de anticoncepción.

La CEPAL también alerta de que, por falta de oportunidades, restricciones para elaborar proyectos personales y patrones culturales, muchas niñas ven en la maternidad una forma de superación de la pobreza, lo que hace necesario robustecer las políticas de educación e inserción al mundo laboral para ampliar sus posibilidades de desarrollo.

 

Más información en http://www.cepal.org.

● Ver estudio La reproducción en la adolescencia y sus desigualdades en América Latina.

Para consultas, contactar con la Unidad de Información Pública de la CEPAL.

Correo electrónico: prensa@cepal.org; teléfono: (56 2) 2210 2040.

 

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 Descargar infografía sobre maternidad adolescente

Infografía - Maternidad Adolescente

Acceso y calidad de la educación son clave para erradicar el trabajo infantil | Radio de las Naciones Unidas

Acceso y calidad de la educación son clave para erradicar el trabajo infantil | Radio de las Naciones Unidas.

En América Latina más de 12 millones de niños/as trabajan en lugar de disfrutar de su infancia y asistir a la escuela, según estima la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Mejorar la calidad y el acceso a la educación en la región es esencial para que estos niños y niñas logren salir del círculo de pobreza y explotación. Guillermo Dema, especialista en trabajo infantil y empleo de la Oficina Regional de la OIT nos habla sobre educación y #TrabajoInfantil. / NO al Trabajo Infantil en Panamá.

 

Foto: UNICEF Panamá/Valentina Socorro

Acceso y calidad de la educación son clave para erradicar el trabajo infantil | Radio de las Naciones Unidas

CEANIM – Autoencierro adolescente: la silenciosa revolución de los hikikomori

Por considerarlo de gran importancia para los interesados en la salud de la niñez, la adolescencia y la juventud, reproduzco íntegramente esta nota publicada en la página CEANIM en Facebook.

Centro de Estudios y Atención del Niño y la Mujer

 

Autoencierro adolescente: la silenciosa revolución de los hikikomori

Videojuegos y un computador conectado a internet es todo lo que necesitan los hikikomori (autorrecluidos) para poder vivir durante meses -incluso años- en la comodidad de su habitaciones. Ellos, acondicionados en un nueva modalidad de hermetismo, surgieron como una revolución silenciosa ante las exigentes demandas de la sociedad japonesa que valora, por sobre todo, el trabajo y el éxito.

Tamaki Saitô es un psicólogo japonés considerado la principal eminencia en este síndrome. Lo denominó hikikomori -en 1998- después de tratar a jóvenes nipones -la mayoría, hombres primogénitos- que decidieron aislarse por decisión propia en sus habitaciones. Desde entonces, y tras establecer los criterios para el diagnóstico, ha visto a casi dos mil casos con este cuadro, que, según postula este terapeuta del hospital Sofukai Sasaki, de Funabashi, encierra un “profundo temor social”.

En España, el fenómeno hikikomori se conoce como “Síndrome de la puerta cerrada” y en Argentina como “Síndrome por autoencierro”. En diálogo con “El Mercurio”, Sonia Almada, psicóloga clínica y docente en la Universidad de Buenos Aires, y que asiste e investiga a jóvenes en esta situación, explica su universo: “Este síndrome es una nueva forma de protesta que eligen los adolescentes y que guarda un trasfondo de dolor y temor que los paraliza y recluye a los confines de una habitación. Se trata de una modalidad del comportamiento que afecta a jóvenes -de entre 13 y 18 años al momento de la reclusión- que pueden encontrase sin salir de sus habitaciones durante 1 a 8 años al momento del tratamiento”.

La incapacidad de los padres de conversar con sus hijos asoma como una causa. Almada, autora de los libros “Infancias y Adolescencias” (Sarmiento, 2009) y “Síndrome por autoencierro” (Roche, 2008), señala que los padres, a menudo, aceptan este autoencierro como algo inevitable. Agrega que ha asistido casos en Argentina, Colombia, Venezuela, Chile y Perú. La licenciada asevera que en Latinoamérica los jóvenes están optando por el autoconfinamiento porque lo ven como una salida posible al no sentirse preparados para enfrentar las exigencias del mundo exterior.

En la cultura pop

Celia Romea es docente del Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura de la Universidad de Barcelona, y consigna a “Vidactual” que en España se están formando “adolescentes antisociales” que pasan la mayor parte del día “enajenados con la obligación de ser los mejores -estudiando o trabajando-, sin detenerse a generar vínculos de amistad”. La opción que tienen para comunicarse es interactuar mediante chats o programas de mensajería, como WhatsApp. “Ahí tienen la posibilidad de controlar lo que quiere que se sepa de ellos. Viven en una segunda vida, y si en el exterior encuentran una tendencia progresiva hacia la hostilidad, prefieren quedarse a solas con la tecnología”.

Romea manifiesta que en “La Metamorfosis” de Kafka existe un paralelo para entender este fenómeno. “Esa novela trata del aislamiento como refugio, de la marginación, de cómo el ser humano se está deshumanizando al no ser comprendido. Para reflejar esta situación, Kafka convierte a su personaje principal en un insecto. Los hikikomori comparten esta transformación porque su actitud supone una huida hacia dentro, una rebeldía contra una sociedad que ofrece poco, o lo que ofrece está preestablecido y requiere sacrificio estudiantil o laboral”.

La serie animé “Welcome to the N.H.K.” (2006) cuenta la historia de un adolescente que abandonó sus estudios universitarios por una presunta agorafobia que lo llevó a confinarse y relacionarse solo mediante su computador. Geraldy Cañete, otaku y bloguera del sitio Kiss My Bit, suma que este animé muestra la incapacidad de establecer relaciones que tienen algunos jóvenes en Japón. “Una existencia virtual es la posibilidad de tener otra vida, donde las interacciones son aparentemente cercanas gracias a la instantaneidad de la comunicación”, consigna.

En el libro “Hikikomori: Adolescence without end” (University of Minnesota Press, 2013), de Tamaki Saitô, se puntualiza que las familias de los hikikomori suelen ser de economía desahogada. Los autoconfinados, subraya, cuentan con aparatos conectados a internet -videojuegos, portátiles, smartphones – que sustituyen la interacción humana por el diálogo con las máquinas.

“Los hikikomori son adolescentes de clase media y alta que tienen su propia habitación y una buena conexión a internet. Sus padres suelen mantener una actitud pasiva frente a su conducta. Su relación con ellos consiste solo en alcanzarles comida por debajo de la puerta”, puntualiza Valeria Meiller, licenciada en Teoría Literaria por la Universidad de Buenos Aires y coeditora de la editorial argentina Dakota, donde publica a autores -como Tao Lin y Ellen Kennedy- que comparten similitudes con los hikikomori. “La escritura se caracteriza por un tono apático relacionado al encierro y la inacción. Eso lo mezclan con registros de chats y fragmentos de e-mails. Esta narrativa, denominada Alt Lit, habla sobre la alienación en la sociedad tecnificada y las nuevas tecnologías que nos permiten tener una relación virtual con el medio”.

Ana Guajardo es administradora en turismo y cultura y organizadora de “Fan Viña”, una feria anual sobre cultura japonesa realizada en la Quinta Región. Hace una semana regresó de un viaje por Japón. “En mi estadía conocí dos casos de hikikomori. Uno de estos chicos había fallado en los exámenes para entrar a la universidad, y se avergonzaba mucho de eso. En Japón el tema de la decepción es muy fuerte comparado con Chile. Es un rechazo social completo”.

-¿Conoces casos de autoencerrados en Chile?

“En Valparaíso conocí un caso similar. Un muchacho que si bien asistía a clases de Ingeniería en Informática en la PUCV, cuando llegaba a su casa lo único que hacía era estar en ‘Ragnarok’, un juego online donde tienes un mundo que explorar y puedes hacer lo que quieras. Después de unos meses terminó absorbido. Pasaba pegado en ‘Ragnarok’, y la universidad ya no era tema: no asistió más. Se encerró en su pieza y apenas salía al baño. Un día tuvo que ir al centro, y las rodillas le fallaron. Se las había dañado. Estuvo seis meses en terapia con un kinesiólogo para recuperarse”.

César Leiva lleva 16 años como locatario en la tienda de merchandising “Zaga”, del Eurocentro. Asegura que siempre está atento a lo que conversan sus clientes. “Hay clientes que comentan entre ellos que se recluyen en sus piezas solo a consumir animé y videojuegos. Los papás, cuentan mientras conversan, los consienten, y no los incentivan a buscar trabajo”, comparte.

Ricardo Morales trabaja en la tienda “Juegomanía” del mismo recinto, y asegura que el primer verano que salió del colegio pasaba encerrado viendo animé. “Me alimentaba de sopas instantáneas o cosas que se pueden calentar en el microondas. En esa época vivía con mi familia, y estaba en vacaciones”. Agrega que vislumbró que esta conducta compartía similitudes con los hikikomori cuando leyó una reseña sobre “Welcome to N.H.K.”. Recuerda: “El protagonista se encerraba por temor a la sociedad. Pienso que esto se da por timidez. A los jóvenes se les exige harto. Se les pide que tengan una vida y un trabajo como la sociedad lo demanda”.

Andy Furlong, doctor y bachiller en Ciencias de la Universidad de Glasgow, en entrevista con “Vidactual” complementa: “Este fenómeno está probablemente vinculado a los cambios en la educación y el mercado laboral, y también a las dificultades que enfrentan los jóvenes al incorporarse a un mundo cada vez más caracterizado por la incertidumbre. Esto no es solo un problema impulsado por las expectativas de los padres. Ellos, sí, pueden ser cómplices de la retirada social de sus hijos”. La psicóloga Sonia Almada remata: “La asistencia e investigación de los casos muestran que la caída de la autoridad -de los padres como reguladores- hace que muchos jóvenes sientan que no pueden sostener las exigencias de la vida, y por ello eligen una manera de no vivir: el autoencierro”.

La escritora española Luna Miguel, que en su obra bordea el tema de los hikikomori, precisa la influencia de la tecnología en el síndrome de autoencierro: “Nos encerramos en nuestros ordenadores, iPhones o tablets, pero en realidad nos abrimos de algún modo al mundo a través de internet. Es como encerrarse, pero para observar”.

Quick Vision Test May Help Spot Concussions on Sidelines

Quick Vision Test May Help Spot Concussions on Sidelines

Combined with two other simple screenings, all cases of head injury were caught, researchers report
Wednesday, February 26, 2014

(HealthDay News) — A simple vision test given on the sidelines can help identify athletes who’ve suffered a concussion, a new study finds.

Researchers found that the test — known as the King-Devick, or K-D — was able to detect 79 percent of concussions among college athletes who were followed over a season. When the results were combined with those of two other screening tests, all of the concussions were caught.

The findings were released Wednesday by the American Academy of Neurology (AAN), ahead of its annual meeting this spring.

Experts said the study bolsters evidence that the K-D is a reliable way to help spot athletes’ head injuries — though the test, by itself, is not enough.

“People have been looking for quick, on-the-field screening tests,” said Steven Broglio, an athletic trainer and director of the NeuroSport Research Laboratory at the University of Michigan in Ann Arbor.

The new findings suggest the K-D is “one option,” said Broglio, who was not involved in the study. “But it’s not definitive, and you wouldn’t want to rely on this alone,” he added.

The K-D takes a minute or two, and it can be given by an athletic trainer, coach or even a parent right on the sidelines. It requires test-takers to read a few rows of single-digit numbers that are unevenly spaced, as quickly and accurately as possible. If they are slower to finish than they were on their “baseline” test — taken before the season starts — that’s a potential sign of a concussion.

There are other sideline screening tests already in use, including ones that test balance and short-term memory.

But the K-D test “fills a gap” by looking for vision-related problems, explained study co-author Dr. Steven Galleta, chair of neurology at NYU Langone Medical Center in New York City.

Concussions can cause a wide range of symptoms that are often subtle at first. Symptoms like worsening headache, dizziness, nausea, fatigue and confusion might not become obvious until hours after the knock to the head. Plus, even when athletes are suffering immediate problems, they might not tell anyone.

“Some athletes don’t recognize the symptoms, and some try to hide them because they want to stay in the game,” Galleta said.

A number of professional groups, such as the AAN and National Athletic Trainers’ Association, say that athletes who’ve potentially suffered a concussion should be taken out of the game or practice immediately.

For the new study, Galleta and his colleagues followed 217 athletes at the University of Florida — including male football players, and female lacrosse and soccer players.

At the start of the season, they all took the K-D, as well as two other sideline screening tests: the BESS, which measures balance; and the SAC, which measures abilities such as short-term memory (asking the athlete to memorize and recall five words) and “orientation” (asking the player to name the day, month and year).

Over one season, 30 athletes were diagnosed with a concussion. And when the researchers looked at their sideline test results, 79 percent showed slower times on the K-D, compared with their pre-season performance. Adding the SAC and BESS results improved the detection rate to 100 percent.

Part of the appeal of the K-D is its simplicity; it can be used by “laypeople,” including coaches and parents, Galleta noted. That raises the question of whether it can be used in high school and youth sports — where there is often no athletic trainer or other health professional on the sidelines.

Studies are currently testing the K-D’s usefulness for kids as young as 6, said Dr. Laura Balcer, a professor of neurology at NYU Langone who also worked on the study.

But regardless of what the K-D or other screening test shows on the sidelines, Balcer said there is “no substitute” for parents’ judgment. If they notice any potential signs of concussion after a game or practice, they should take their child to the doctor immediately, she said.

“Parents know their kids best,” Broglio agreed. “If you notice a change in their behavior, it’s probably worth it to have them evaluated.”

According to the U.S. Centers for Disease Control and Prevention, more than 173,000 U.S. children and teens land in the ER each year because of a concussion suffered during sports or recreational activities, like bike riding.

But the overall number — including kids not seen in the ER — is probably much larger: the CDC estimates that across age groups, up to 3.8 million Americans sustain a sports-related concussion each year.

In general, experts say kids with concussions should be symptom-free and get a doctor’s OK before returning to sports. The biggest concern is that, if they sustain another knock to the head while they are still recovering from the first concussion, they could suffer so-called second-impact syndrome — which can cause potentially fatal bleeding inside the skull and brain swelling.

The data and conclusions of research presented at meetings should be viewed as preliminary until published in a peer-reviewed journal.

SOURCES: Laura Balcer, M.D., professor, vice chair, neurology, and Steven Galleta, M.D., professor, chair, neurology, NYU Langone Medical Center, New York City; Steven Broglio, Ph.D., ATC, director, NeuroSport Research Laboratory, University of Michigan, Ann Arbor; American Academy of Neurology, news release, Feb. 26, 2014

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Diagnosing Concussion

Diagnosing Concussion

How Well Do Football Helmets Protect Players from Concussions?

See on Scoop.itPediatría

PHILADELPHIA – A new study finds that football helmets currently used on the field may do little to protect against hits to the side of the head, or rotational force, an often dangerous source of brain injury and encephalopathy. The study released today will be presented at the American Academy of Neurology’s 66th Annual Meeting in Philadelphia, April 26 to May 3, 2014.

Alcibíades Batista González‘s insight:

Información a tener en cuenta para niños y adolescentes que practican este peligroso deporte…

See on www.aan.com

FOR IMMEDIATE RELEASE

How Well Do Football Helmets Protect Players from Concussions?

PHILADELPHIA – A new study finds that football helmets currently used on the field may do little to protect against hits to the side of the head, or rotational force, an often dangerous source of brain injury and encephalopathy. The study released today will be presented at the American Academy of Neurology’s 66th Annual Meeting in Philadelphia, April 26 to May 3, 2014. “Protection against concussion and complications of brain injury is especially important for young players, including elementary and middle school, high school and college athletes, whose still-developing brains are more susceptible to the lasting effects of trauma,” said study co- author Frank Conidi, MD, DO, MS, director of the Florida Center for Headache and Sports Neurology and Assistant Clinical Professor of Neurology at Florida State University College of Medicine in Port Saint Lucie, Fla. Conidi is also the vice chair of the American Academy of Neurology’s Sports Neurology Section. For the study, researchers modified the standard drop test system, approved by the National Operating Committee on Standards for Athletic Equipment, that tests impacts and helmet safety. The researchers used a crash test dummy head and neck to simulate impact. Sensors were also placed in the dummy’s head to measure linear and rotational responses to repeated 12 mile-per-hour impacts. The scientists conducted 330 tests to measure how well 10 popular football helmet designs protected against traumatic brain injury, including: Adams a2000, Rawlings Quantum, Riddell 360, Riddell Revolution, Riddell Revolution Speed, Riddell VSR4, Schutt Air Advantage, Schutt DNA Pro+, Xenith X1 and Xenith X2. The study found that football helmets on average reduced the risk of traumatic brain injury by only 20 percent compared to not wearing a helmet. Of the 10 helmet brands tested, the Adams a2000 provided the best protection against concussion and the Schutt Air Advantage the worst. Overall, the Riddell 360 provided the most protection against closed head injury and the Adams a2000 the least, despite rating the best against concussion. “Alarmingly, those that offered the least protection are among the most popular on the field,” said Conidi. “Biomechanics researchers have long understood that rotational forces, not linear forces, are responsible for serious brain damage including concussion, brain injury complications and brain bleeds. Yet generations of football and other sports participants have been under the assumption that their brains are protected by their investment in headwear protection.” The study found that football helmets provided protection from linear impacts, or those leading to bruising and skull fracture. Compared to tests using dummies with no helmets, leading football helmets reduced the risk of skull fracture by 60 to 70 percent and reduced the risk of focal brain tissue bruising by 70 to 80 percent. The study was supported by BRAINS, Inc., a research and development company based in San Antonio, Fla., focused on biomechanics of traumatic brain injury. To learn more about concussion, visit aan.com/concussion.

The American Academy of Neurology, an association of more than 27,000 neurologists and neuroscience professionals, is dedicated to promoting the highest quality patient-centered neurologic care. A neurologist is a doctor with specialized training in diagnosing, treating and managing disorders of the brain and nervous system such as Alzheimer’s disease, stroke, migraine, multiple sclerosis, concussion, Parkinson’s disease and epilepsy.

For more information about the American Academy of Neurology, visit http://www.aan.com or find us on FacebookTwitterGoogle+ and YouTube.