Categoría: Neonatología

Inauguración del Banco de Leche Humana Pasteurizada del HMIJDDO

Logo_HJDDO

El jueves 3 de abril del 2014, se realizó el acto oficial de inauguración del Banco de Leche Humana del Hospital Materno Infantil José Domingo De Obaldía, en David, Chiriquí. Contamos con la participación de la Dra. Ivonne de Martinelli, Directora de Gestión y Proyectos del Despacho de la Primera Dama. Estuvieron presentes el Dr. Santiago De Roux (Director Médico de la Región de Salud de Chiriquí), la Dra. Nelly de Matos (Vicepresidente del Patronato del HMIJDDO), Don Joel Rincón (Patronato del HMIJDDO), y el Dr. Edgardo A. Della Sera (Director Médico General del HMIJDDO), invitados especiales, representantes de los medios de comunicación, el equipo de colaboradores del BLH-HMIJDDO, y personal del hospital.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Anuncios

OMS / Informe de acción global sobre nacimientos prematuros

Informe de Acción Global sobre Nacimientos Prematuros

Informe: 15 Millones de Bebés Nacen Demasiado Pronto

1.1 Millones de Bebés Nacidos Prematuramente Mueren Cada Año, pero con Tratamientos Económicos, un 75 por ciento Podría Sobrevivir

Cada año, unos 15 millones de bebés en el mundo, más de uno en 10 nacimientos, nacen demasiado pronto, según el recientemente lanzado informe Nacido Demasiado Pronto: Informe de Acción Global sobre Nacimientos Prematuros. Más de un millón de estos bebés mueren poco después del nacimiento; muchos otros sufren algún tipo de discapacidad física, neurológica o educativa, a menudo a un gran costo para las familias y la sociedad.

Cerca del 75 por ciento de estos bebés prematuros que mueren podrían sobrevivir sin una atención costosa, si tratamientos simples, comprobados y económicos, así como medidas preventivas estuvieran disponibles en todo el mundo, según más de 100 expertos que contribuyeron al informe, representando casi 40 agencias de Naciones Unidas, universidades y organizaciones. El informe explica lo que se conoce acerca del nacimiento prematuro, sus causas y el tipo de atención necesaria.

Los autores principales del informe de la Fundación March of Dimes, la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño, Save the Children y la Organización Mundial de la Salud (OMS), ofrecen un detallado plan para las acciones necesarias a fin de reducir el número de muertes y de nacimientos prematuros.

Cifras por países para un grave problema

Los nacimientos prematuros han sido un problema grave y desatendido, dicen los líderes de salud del mundo.

“Todos los recién nacidos son vulnerables, pero los bebés prematuros son más aún,” dice el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, quien escribió el prólogo del informe y considera que el esfuerzo para reducir los nacimientos prematuros y las muertes como una parte integral de su Estrategia Global para la Salud de la Mujer y los Niños.

“Los nacimientos prematuros representan casi la mitad de todas las muertes de recién nacidos en el mundo” dice la Dra. Joy Lawn, coeditora del informe y Directora, Evidencia Global y Política para Save the Children. “Ahora, son la segunda causa de muerte en niños menores de 5, después de la neumonía.”

Las nuevas cifras del informe muestran la magnitud del problema así como las disparidades entre países. De los 11 países con índices de nacimientos prematuros mayores al 15 por ciento, todos menos 2 están en África subsahariana. Los nacimientos prematuros representan el 11.1 por ciento de los nacimientos vivos del mundo, 60 por ciento de ellos en Asia meridional y África subsahariana. En los países más pobres, en promedio, el 12 por ciento de los bebés nacen demasiado pronto, en comparación con el 9 por ciento en los países de mayores ingresos.

El problema de los nacimientos prematuros no se limita a los países de bajos ingresos. Los Estados Unidos y Brasil se ubican entre los 10 países con mayor número de nacimientos prematuros. Por ejemplo, en los Estados Unidos, alrededor del 12 por ciento, o más de uno en nueve de todos los nacimientos, son prematuros.

Los países con el mayor número de nacimientos prematuros son India –3.519.100; China –1.172.300; Nigeria – 773.600; Pakistán –748.100; Indonesia –675.700; Estados Unidos –517.400; Bangladesh –424.100; Filipinas –348.900; República Democrática del Congo –341.400; y Brasil –279.300.

Voici les 10 pays qui possèdent les taux les plus élevés de naissance prématurée pour 100 naissances : Malawi-18,1 pour 100; Comores et Congo-16,7; Zimbabwe-16,6; Guinée équatoriale-16,5; Mozambique-16,4; Gabon-16,3; Pakistan-15,8; Indonésie-15,5; et Mauritanie-15,4.

Los 10 países con las mayores tasas de nacimientos prematuros por cada 100 nacimientos son: Malawi –18.1 por cada 100; Comoras y Congo –16.7; Zimbabue –16.6; Guinea Ecuatorial –16.5; Mozambique –16.4; Gabón –16.3; Pakistán –15.8; Indonesia –15.5; y Mauritania –15.4. Estos países contrastan con los 11 países con las tasas más bajas de nacimientos prematuros: Belarús –4.1; Ecuador –5.1; Letonia –5.3; Finlandia, Croacia y Samoa –5.5; Lituania y Estonia –5.7; Barbados/Antigua –5.8; Japón –5.9.

“El número de nacimientos prematuros está aumentando. En todo los países, excepto en tres, las tasas de nacimientos prematuros aumentaron en los últimos 20 años”, dice la Dra. Lawn.

“Unos 50 millones de nacimientos en el mundo aún ocurren en los hogares y muchos bebés mueren sin certificados de nacimiento o de muerte,” agrega la Dra. Lawn.

En países de altos ingresos, el aumento en el número de nacimientos prematuros está vinculado con el número de mujeres mayores teniendo bebés y el aumento en el consumo de drogas de fertilidad, resultando en embarazos múltiples. En algunos países desarrollados, los partos médicamente inducidos innecesariamente y las cesáreas antes de término también han aumentado los nacimientos prematuros. En muchos países de bajos ingresos, las principales causas de los nacimientos prematuros incluyen infecciones, malaria, VIH y altas tasas de embarazo adolescente. En países ricos y pobres, muchos nacimientos prematuros siguen siendo inexplicables.

“El informe también se enfoca en la dramática brecha de supervivencia entre los países de ingresos bajos y altos para los bebés nacidos antes de las 28 semanas,” dice el Dr. Christopher Howson, coeditor del informe, un epidemiólogo y jefe de Programas Globales de March of Dimes. “En países de bajos ingresos, más del 90 por ciento de los bebés extremadamente prematuros mueren en los primeros días de vida, mientras que menos del 10 por ciento mueren en países de altos ingresos.”

“Sin embargo, este es un problema solucionable,” dice el Dr. Howson. “Un número de países, por ejemplo, Ecuador, Botsuana, Turquía, Omán y Sri Lanka han reducido a la mitad las muertes neonatales por nacimientos prematuros a través de mejorar la atención a las complicaciones graves como infecciones y dificultades respiratorias. Estas intervenciones son particularmente eficaces en la prevención de la muerte en los bebés moderadamente prematuros, que representan más del 80 por ciento de todos los nacimientos prematuros.”

Se encontraron amplias diferencias entre los países. Por ejemplo, en Estados Unidos la tasa de nacimientos prematuro en 2009 para los estadounidenses negros fue del 17.5 por ciento, en comparación con 10.9 por ciento de los estadounidenses blancos. La edad de la madre marcó una diferencia significativa. En los Estados Unidos, la tasa de nacimientos prematuro para las mujeres entre 20 y 35 años fue entre 11-12 por ciento; y fue más del 15 por ciento para las mujeres menores de 17 años y mayores de 40 años.

“Existen diferencias en la calidad de atención entre y dentro de los países de Latinoamérica en cuanto a la prevención y cuidado de los embarazos y niños prematuros”, dice el Dr. José Belizán, coeditor del equipo de revisión técnica del informe y Científico del Departamento de Investigación en Salud de la Madre y el Niño del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria. “La calidad y equidad en la atención de la salud debe ser una medida prioritaria para lograr una mayor sobrevida y mejor calidad de vida de estos niños”. Poner énfasis en los nacimientos prematuros puede ayudar a muchos países de bajos ingresos, principalmente en el África subsahariana, a alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio 4, una reducción de dos tercios en las muertes de niños de corta edad, y el Objetivo 5, mejorar la salud materna, para 2015. Estos objetivos fueron fijados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2000. Casi todos los países desarrollados de altos ingresos ya han alcanzado estos objetivos.

Todos los nacimientos prematuros no son iguales

Para el informe, el nacimiento prematuro es definido como de menos de 37 semanas completas de gestación, que es la definición estándar de la OMS.

Los bebés prematuros se definen en tres categorías:

  • Prematuro tardío–aquellos nacidos entre las 32 y 37 semanas—que representan el 84 por ciento del total de nacimientos prematuros o 12.5 millones. La mayoría sobrevive con atención de apoyo.
  • Muy prematuros –aquellos nacidos entre las 28 y 32 semanas. Estos bebés requieren atención de apoyo adicional. La mayoría sobrevive.
  • Extremadamente prematuros –aquellos nacidos antes de las 28 semanas. Estos recién nacidos requieren la atención más intensiva y costosa para sobrevivir. En los países desarrollados, estos bebés tienen un 90 por ciento de posibilidades de supervivencia, aunque pueden sufrir discapacidades física, neurológicas y de aprendizaje. En países de bajos ingresos, sólo el 10 por ciento sobrevive.

“Varias de estas intervenciones se aplican en Latinoamérica”, dice el Dr. Belizán. “Sin embargo, habría que lograr una mayor cobertura de las mismas especialmente en las poblaciones más carenciadas. Muchas de estas intervenciones no implican grandes gastos al sistema de salud como la administración de corticoides antenatales, el método madre-canguro en los servicios que carecen de unidades neonatales sofisticadas, intervenciones para dejar de fumar, el uso prudente de la cesárea y cuando sea necesaria que la misma se realice a las 39 semanas cumplidas.”

Un análisis reciente de March of Dimes muestra que, aunque los números son bajos, el riesgo de muerte de los bebés nacidos entre las 37 y 39 semanas de gestación es dos veces más alto que aquellos recién nacidos a término, en 39 semanas. “Es importante garantizar que los bebés tengan al menos 39 semanas de gestación cuando es médicamente posible”, dice el Dr. Howson. “Un bebé sano merece la espera.”

Técnicas simples y económicas salvan vidas

“La gente tiende a asociar los nacimientos prematuros con servicios de cuidados intensivos de alto costo que serían desafiantes para los países pobres; pero hay un amplio menú de servicios eficaces y económicos para salvar la mayoría de estas vidas,” dice la Dra. Carole Presern, una partera que trabajó en áreas remotas de Asia y es la Directora de la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño.

Los expertos de las Naciones Unidas, las instituciones médicas y las organizaciones de campo dicen que existen formas económicas y comprobadas de atención para los bebés prematuros que podrían salvar al menos las tres cuartas partes de estos bebés en el mundo en desarrollo. Estas incluyen:

  • Inyecciones de esteroides prenatales para madres en parto prematuro, que cuestan un dólar por inyección. Esto ayuda a desarrollar los pulmones inmaduros en el feto y prevenir problemas respiratorios; sin embargo, en países de bajos ingresos, están disponible y son administradas al 10 por ciento de los casos que las necesitan. Sólo esta intervención podría salvar casi 400.000 vidas de bebés al año.
  • “Cuidado de madre canguro” donde el bebé es mantenido en contacto con la piel de la madre, a fin de brindarle calor. El calor es muy importante para los recién nacidos prematuros. El cuidado de madre canguro facilita la lactancia frecuente y proporciona constante supervisión materna para el bebé. Esta intervención podría salvar 450.000 vidas al año.
  • Crema antiséptica para evitar la infección del cordón umbilical.
  • Antibióticos para prevenir y combatir infecciones, una importante causa de muerte neonatal.

Todos los proveedores de atención sanitaria, incluyendo médicos, enfermeras y parteras, necesitan capacitación en atención básica de nacimientos prematuros, observa la Dra. Presern, quien dice haber visto demasiadas situaciones donde incluso el médico no parece saber qué hacer con un bebé pequeño.

Dos tipos de nacimientos prematuros

Los nacimientos prematuros pueden dividirse en dos categorías: aquellos que son espontáneas por inicio precoz del parto o ruptura prematura de las membranas y aquellos que son inducidos.

Los partos prematuros inducidos pueden ocurrir cuando la salud de la madre o del feto está en peligro, como con la preeclampsia (presión arterial peligrosamente alta durante el embarazo); por comodidad del médico, de la partera o de la madre; o por un error en la fecha del parto. Incluso los bebés que nacen unas semanas antes son más propensos a ser re-hospitalizados o tener problemas respiratorios u otras enfermedades.

Prevención para reducir los nacimientos prematuros

Una clave para reducir el número de nacimientos prematuros es encontrar la manera de ayudar a todos los embarazos a llegar a término, o 39 semanas.

“La prevención será la clave,” dice la Dra. Elizabeth Mason, Directora de Salud Materna, del Recién Nacido, del Niño y del Adolescentes de la Organización Mundial de la Salud y una importante contribuyente al informe. “Estamos analizando qué se puede hacer antes que una mujer quede embarazada para ayudarla a tener un óptimo resultado,” dice la Dra. Mason. “Sabemos que la pobreza, la educación, la malaria y el VIH tienen un impacto en el embarazo y la salud del bebé.”

Se han identificado un número de factores de riesgo del nacimiento prematuro, incluyendo una historia previa de nacimiento prematuro, bajo peso, obesidad, diabetes, hipertensión, fumar, infecciones, edad materna (menores de 17 o mayores de 40), genética, embarazo múltiple (gemelos, trillizos o mayor), y los embarazos demasiado seguidos.

Sin embargo, se conoce poco sobre la interacción de éstos y otros factores ambientales y sociales.

El informe hace un llamado para un programa de investigación a fin de identificar claramente los factores de riesgo y entender cómo sus interacciones pueden ocasionar nacimientos prematuros. En base a mayor investigación, se identificarían formas más definitivas de monitorear y tratar a las mujeres en riesgo para evitar que el problema ocurra.

Hasta que la investigación proporcione mejores respuestas, sin embargo, el informe recomienda tomar medidas efectivas ahora, como la detección de condiciones médicas conocidas en las mujeres que podrían ponerlas en riesgo durante el embarazo, asegurar una buena nutrición antes y durante el embarazo y asegurar de que todas las mujeres tengan acceso a buena atención médica previa y durante el embarazo.

Una agenda para la acción

Además de las detalladas recomendaciones sobre la necesaria investigación, el informe ofrece una agenda detallada para todos los grupos interesados en nacimientos prematuros y la salud infantil, que incluyen desde las Naciones Unidas y los gobiernos en todos los niveles hasta los países donantes y las instituciones filantrópicas globales y la sociedad civil.

Unos 30 grupos ya se han comprometido a participar del esfuerzo global para reducir tanto el número de nacimientos prematuros como la tasa de mortalidad, y apoyar la agenda de investigación. Estos compromisos están publicados en http://www.everywomaneverychild.org, apoyando el esfuerzo de Cada Mujer, Cada Niño para respaldar la Estrategia Global para la Salud de la Mujer y los Niños.

La extensa lista de recomendaciones del informe incluye acciones específicas, como encarar la falta de medicamentos esenciales y equipamiento, capacitar al personal sanitario en cómo cuidar a las mujeres durante un parto prematuro y estos bebés vulnerables, incrementar el financiamiento para que la investigación brinde soluciones de prevención y mejores datos para recuentos futuros precisos. Los esfuerzos para incrementar la conciencia sobre el problema de nacimientos prematuros son esenciales.

“Este informe no es la última palabra, pero es un paso importante,” dice el Dr. Howson. “El informe y la amplia circunscripción internacional involucrada en el mismo ofrecen un marco y un conjunto de acciones claras para ayudar a acelerar el progreso global respecto a los nacimientos prematuros.”

Los parlamentos amplían esfuerzos en salud materno-infantil

En la primera semana de abril, líderes de casi 120 parlamentos nacionales que asistieron a una reunión en Kampala, Uganda decidieron priorizar acciones y recursos para mejorar la salud de las mujeres y los niños.

Delegados de la Unión Interparlamentaria aprobaron una resolución pidiendo que todos Parlamentos miembros tomen todas las medidas posibles para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) 4 y 5 para 2015. El ODM 4 apunta a reducir las muertes de niños en el mundo en dos tercios antes de 2015; el ODM 5 apunta a reducir la tasa de mortalidad materna en tres cuartas partes para ese mismo año.

Esta es la primera vez que los parlamentos del mundo, actuando a través de la Unión Interparlamentaria, han aprobado una resolución sobre este tema. El debate sobre la resolución incluyó intervenciones de más de 50 delegaciones de miembros, miembros asociados y observadores, incluyendo Nigeria, Brasil, Reino Unido, Suecia e Indonesia.

Hospital Materno Infantil José Domingo De Obaldía

Los niveles asistenciales en la atención neonatal

Por considerarla de gran interés e importancia, reproduzco en su totalidad la entrada al blog Pediatría Basada en Pruebas, fechada el día de hoy, 16 de septiembre, y que lleva el título: Neo-Dividencias. Niveles asistenciales en la atención neonatal: ni mucho ni poco…

Esta entrada publicada por el Dr. Javier González de Dios, enfoca la organización de los cuidados neonatales desde el punto de vista del sistema de salud español; sin embargo, es aplicable a cualquier sistema de salud bien organizado. A continuación, el texto íntegro de la entrada al blog Pediatría Basada en Pruebas.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Neo-Dividencias. Niveles asistenciales en la atención neonatal: ni mucho ni poco…

En el año 2004 fue elaborado por el Comité de Estándares y la Junta Directiva de la Sociedad Española de Neonatología (SEN) un primer documento sobre niveles asistenciales y recomendaciones de mínimos para la atención neonatal, a partir del cual se pudo definir el nivel asistencial de cada centro en nuestro país, así como los requerimientos técnico-sanitarios según niveles.
Acaba de publicarse en Anales de Pediatría una actualización, bajo el título de “Niveles asistenciales y recomendaciones de mínimos para la atención neonatal”. Esta revisión pretende tener en cuenta los cambios experimentados en la asistencia neonatal en los últimos años y optimizar la localización de recursos.
Destacamos las recomendaciones: 
1. La organización de los cuidados perinatales por niveles es recomendable para asegurar que siempre que sea posible cada recién nacido (RN) nazca y sea atendido en el lugar más apropiado a sus necesidades y así facilitar la consecución de los resultados más óptimos en la asistencia perinatal. Debido a que los recién nacidos de muy bajo peso presentan una mayor mortalidad cuando nacen fuera de un hospital con unidad de nivel III, es exigible su nacimiento en unidades de estas características salvo que no sea posible por la situación clínica de la madre o motivos geográficos.
2. En función de sus prestaciones, las unidades que asisten al RN se clasifican en 3 grupos:
– Nivel I: unidad con personal y equipamiento para realizar reanimación neonatal, proporcionar cuidados a RN de 35-37 semanas de edad gestacional que se encuentren fisiológicamente estables y estabilizar a aquellos RN enfermos o menores de 35 semanas de edad gestacional hasta su traslado a una unidad que pueda proporcionar el nivel de cuidados apropiado.
– Nivel II: unidad con personal y equipamiento para proporcionar los cuidados necesarios a RN de 32 o más semanas de edad gestacional y con peso de 1.500 g o más, que presentan inmadurez fisiológica como episodios de apnea, incapacidad para mantener la temperatura corporal, incapacidad para la alimentación oral, puedan presentar problemas cuya resolución se estime rápida y no se prevea la necesidad de precisar de servicios subespecializados de forma urgente. Dentro de las unidades de nivel II, aquellas con un mayor volumen de RN (más de 1.500/año) en su área de referencia, tendrán la capacidad para proporcionar soporte respiratorio no invasivo así como ventilación mecánica invasiva de breve duración (nivel IIB).
– Nivel III: unidad con cuidados intensivos que dispone de personal y equipamiento para proporcionar soporte vital continuo y cuidados adecuados a RN de riesgo extremo. Esto incluye recién nacidos con peso < 1.500 g y edad gestacional < 32 semanas. Las unidades de nivel III pueden proporcionar ventilación asistida prolongada, disponen de acceso rápido a un amplio abanico de subespecialidades pediátricas así como estudios de imagen avanzados con valoración urgente, incluyendo TC, RM y ecocardiografía. Tienen acceso a servicios de oftalmología pediátrica con un programa organizado para la monitorización, el tratamiento y el seguimiento de la retinopatía de la prematuridad.
Dentro de las unidades de nivel III, aquéllas que se constituyen como centro de referencia regional/nacional (B y C), deben disponer de cirugía para tratar complicaciones quirúrgicas agudas de la prematuridad de forma inmediata, soporte respiratorio avanzado (ventilación de alta frecuencia y administración de óxido nítrico inhalado); las unidades de nivel IIIC dispondrán además de un espectro completo de cuidados médico quirúrgicos, incluyendo de forma particular cirugía cardiaca con circulación extracorpórea y disponibilidad de ECMO.
Las unidades de nivel IIIB/C deben dirigir los sistemas de transporte y proporcionar formación continuada dentro de su área de influencia.
3. Las características de cada nivel asistencial deben ser definidas de forma uniforme y clara y esto incluye requerimientos de equipamiento, instalaciones, personal, servicios de apoyo, formación y organización de servicios (incluyendo el transporte) necesarios para cubrir las prestaciones de cada nivel de cuidados.
4. Se debe obtener información sobre resultados que incluyan mortalidad, morbilidad, resultados a largo plazo, para proporcionar estándares específicos de cada nivel asistencial para aquellos pacientes que requieren diversos tipos de cuidados.
Alto y claro este documento de la SEN, nuevamente. Alto y claro para las administraciones y para los propios hospitales y pediatras: ni mucho ni poco. Se debe dar una adecuada cobertura de la atención neonatal en cada provincia de forma efectiva, segura y eficiente y durante los 365 días del año. Es por ello, que no puede haber un déficit de unidades de nivel III, pero tampoco un exceso de unidades de nivel III. Y, en este sentido, la concentración de recursos con un buen sistema de transporte neonatal asegura lo mejores estándares de calidad como se recomiendan en el punto 4.