Categoría: Salud Mental en la infancia y la niñez

Evidencias en Pediatria – Cuidados paliativos pediátricos: teniendo en cuenta al niño, a las familias y a los profesionales

Evidencias en Pediatria – Cuidados paliativos pediátricos: teniendo en cuenta al niño, a las familias y a los profesionales.

“El equipo no solo ha de poseer conocimientos teóricos o habilidades prácticas, sino también una actitud moral que permita responder a los demás desde un punto de vista humano”.

 

Martino Alba R. Cuidados paliativos pediátricos: teniendo en cuenta al niño, a las familias y a los profesionales. Evid Pediatr. 2012;8:1.

La toma de decisiones debe tomar en cuenta al niño o niña, a la familia y al equipo de profesionales tratante. El respeto a los deseos, sentimientos, principios y valores; pero sobre todo, considerar en todo momento al niño, niña o adolescente.

De obligatoria lectura para todos los profesionales de la salud que atienden pacientes en edades pediátricas.

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CEPAL: situación del derecho a la educación en los países de América Latina

“La meta de la universalización en la educación primaria ya ha sido alcanzada en prácticamente todos los países de América Latina y el Caribe, resaltan ‪#‎CEPAL‬ y ‪#‎UNICEF‬ en esta infografía que examina el nivel de cumplimiento del derecho a una educación relevante e integral en la región”.

Descargue la infografía aquí.

CEPAL_Derecho a la educación_Infografía

Casi 30 % de las jóvenes latinoamericanas ha sido madre adolescente

Casi 30 % de las jóvenes latinoamericanas ha sido madre adolescente.

Casi 30 % de las jóvenes latinoamericanas ha sido madre adolescente

(13 de noviembre, 2014) Casi 30 % de las jóvenes en América Latina ha sido madre antes de cumplir los 20 años y la mayoría de ellas pertenecen a los niveles socioeconómicos más desfavorecidos, lo que fomenta la reproducción intergeneracional de la pobreza, compromete la autonomía de las mujeres para emprender sus proyectos de vida y evidencia la necesidad de que la educación sexual y los servicios de salud reproductiva sean una prioridad para las políticas públicas, según un nuevo informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El estudio La reproducción en la adolescencia y sus desigualdades en América Latina, publicado recientemente, señala que los porcentajes de maternidad adolescente, que reflejan el número de madres de 15 a 19 años con relación al número total de mujeres de esa edad, registraron un descenso en la región entre 2000 y 2010 después de haber anotado un incremento entre los censos de 1990 y 2000.

La proporción de jóvenes de 19 a 20 años que a esa edad ya eran madres en América Latina cayó desde valores del orden de 32 % en 2000 hasta alrededor de 28 % en 2010, lo que la sitúa en niveles similares a los existentes en 1990 (29 %).

Si se observan los datos del grupo de mujeres de 15 a 19 años, lo que incluye a jóvenes que aún no han transitado por toda la adolescencia, el porcentaje fue de 14,0 % en 2000 y disminuyó a 12,5 % en 2010. Con todo, en la primera década de este siglo la reducción de la maternidad adolescente fue mucho menor que la de la fecundidad total y no logró contrarrestar el aumento de la década de 1990, por lo cual también en este indicador el nivel actual es casi igual al que había hace 20 años.

En el estudio se analizan las cifras disponibles por países bajo cinco supuestos de distribución de los casos de no respuesta en la pregunta por hijos nacidos vivos.

En el escenario en el que las no respuestas se imputan a cero hijos nacidos vivos, los países con mayores proporciones de maternidad en mujeres de 15 a 19 años son Nicaragua (19,9 %), República Dominicana (19,7 %) y Ecuador (17,0 %), mientras que los niveles más bajos se registran en Uruguay (9,5 %), Costa Rica (11,1 %) y Perú (11,5 %). Todos los países están muy por encima de los niveles registrados en Europa Occidental, donde la maternidad adolescente es del orden de 2 %.

Además, por vez primera se presentan indicadores sobre la maternidad entre las menores de 15 años. Aunque los niveles no superan 0,5 %, preocupa que su tendencia sea al aumento porque hay consenso en la vulnerabilidad extrema que tienen estas madres a tan corta edad.

Por otra parte, el número de hijos que tienen las mujeres a lo largo de su vida (la intensidad reproductiva) ha caído de forma transversal en los diferentes grupos sociales, pero la edad a la que se tiene el primer hijo (el calendario reproductivo) sigue siendo bastante temprana, especialmente entre los sectores de menor nivel socioeconómico, lo que contribuye a la reproducción intergeneracional de la pobreza.

El calendario temprano de la maternidad se refleja en que casi 17,5 % del total de niños nacidos en América Latina y el Caribe es hijo de jóvenes adolescentes, nivel superior incluso al que se registra en África Subsahariana (15 %) y por tanto también al del promedio mundial (11,2 %).

Para siete países con datos disponibles, el porcentaje de madres de 15 a 19 años del quintil socioeconómico inferior es entre tres y cuatro veces el del quintil superior.

Otro análisis indica que en siete países observados más de la mitad de las adolescentes con bajo nivel de escolaridad son madres durante la adolescencia. Por otra parte, los porcentajes de maternidad entre las adolescentes indígenas son mayores que entre las no indígenas.

Respecto a la tasa de fecundidad adolescente, que es el indicador tradicional en las comparaciones adolescentes y está incluido en la meta 5.B de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), América Latina y el Caribe registra 68 nacimientos de madres de 15 a 19 años por cada 1.000 mujeres de esa edad, una tasa solo superada por África Subsahariana, con 109 por 1.000, según datos de 2010.

La región también sobresale por ser, después de África Subsahariana (-6,1 %), la segunda con menor descenso de la fecundidad adolescente (-12,9 %) en los últimos 20 años.

Al respecto, el informe destaca que la tasa de fecundidad adolescente es más alta y su reducción es más lenta de lo que se esperaría si se tiene en cuenta tanto la caída intensa y sostenida de la fecundidad total como sus indicadores de niveles de vida, en particular los relativos a educación y salud de la población, que se sitúan por sobre la media de los países en desarrollo.

El estudio concluye que las políticas públicas en esta área, tal como lo plantea el Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo y como lo ha subrayado en diversas ocasiones el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), deben incluir la educación sexual integral, la consejería para el ejercicio de sus derechos y la adopción de decisiones informadas y el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva que incluyan la provisión de métodos de anticoncepción.

La CEPAL también alerta de que, por falta de oportunidades, restricciones para elaborar proyectos personales y patrones culturales, muchas niñas ven en la maternidad una forma de superación de la pobreza, lo que hace necesario robustecer las políticas de educación e inserción al mundo laboral para ampliar sus posibilidades de desarrollo.

 

Más información en http://www.cepal.org.

● Ver estudio La reproducción en la adolescencia y sus desigualdades en América Latina.

Para consultas, contactar con la Unidad de Información Pública de la CEPAL.

Correo electrónico: prensa@cepal.org; teléfono: (56 2) 2210 2040.

 

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 Descargar infografía sobre maternidad adolescente

Infografía - Maternidad Adolescente

Estimulación temprana y pedagogía científica

La sociedad actual, exigente y globalizada, ha llevado a que los padres y madres tengan que trabajar cada vez más horas, quedando menos tiempo para compartir en familia y para dedicarle a los hijos. Por estas mismas razones, las parejas tienen hoy día un menor número de hijos. La proporción de familias con padres profesionales que tienen hijos únicos, es cada vez mayor. Los padres y madres tienden a ser hiperprotectores, y esto dificulta el logro de las metas del desarrollo integral en los niños: autoestima, autonomía, creatividad, solidaridad, salud, felicidad y resiliencia.

Con frecuencia, los padres y madres consultan sobre opciones para mejorar el desarrollo integral de sus hijas e hijos pequeños. El Consultorio de Estimulación Temprana y Pedagogía Científica “EDUCARTE”, que aplica el Método Montessori ofrece atención personalizada que se ajusta a las necesidades de cada niño y cada familia. Consulte con la Lcda. Irene del Carmen Hernández, profesional de la educación con amplia experiencia.

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Acceso y calidad de la educación son clave para erradicar el trabajo infantil | Radio de las Naciones Unidas

Acceso y calidad de la educación son clave para erradicar el trabajo infantil | Radio de las Naciones Unidas.

En América Latina más de 12 millones de niños/as trabajan en lugar de disfrutar de su infancia y asistir a la escuela, según estima la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Mejorar la calidad y el acceso a la educación en la región es esencial para que estos niños y niñas logren salir del círculo de pobreza y explotación. Guillermo Dema, especialista en trabajo infantil y empleo de la Oficina Regional de la OIT nos habla sobre educación y #TrabajoInfantil. / NO al Trabajo Infantil en Panamá.

 

Foto: UNICEF Panamá/Valentina Socorro

Acceso y calidad de la educación son clave para erradicar el trabajo infantil | Radio de las Naciones Unidas

CEANIM – Autoencierro adolescente: la silenciosa revolución de los hikikomori

Por considerarlo de gran importancia para los interesados en la salud de la niñez, la adolescencia y la juventud, reproduzco íntegramente esta nota publicada en la página CEANIM en Facebook.

Centro de Estudios y Atención del Niño y la Mujer

 

Autoencierro adolescente: la silenciosa revolución de los hikikomori

Videojuegos y un computador conectado a internet es todo lo que necesitan los hikikomori (autorrecluidos) para poder vivir durante meses -incluso años- en la comodidad de su habitaciones. Ellos, acondicionados en un nueva modalidad de hermetismo, surgieron como una revolución silenciosa ante las exigentes demandas de la sociedad japonesa que valora, por sobre todo, el trabajo y el éxito.

Tamaki Saitô es un psicólogo japonés considerado la principal eminencia en este síndrome. Lo denominó hikikomori -en 1998- después de tratar a jóvenes nipones -la mayoría, hombres primogénitos- que decidieron aislarse por decisión propia en sus habitaciones. Desde entonces, y tras establecer los criterios para el diagnóstico, ha visto a casi dos mil casos con este cuadro, que, según postula este terapeuta del hospital Sofukai Sasaki, de Funabashi, encierra un “profundo temor social”.

En España, el fenómeno hikikomori se conoce como “Síndrome de la puerta cerrada” y en Argentina como “Síndrome por autoencierro”. En diálogo con “El Mercurio”, Sonia Almada, psicóloga clínica y docente en la Universidad de Buenos Aires, y que asiste e investiga a jóvenes en esta situación, explica su universo: “Este síndrome es una nueva forma de protesta que eligen los adolescentes y que guarda un trasfondo de dolor y temor que los paraliza y recluye a los confines de una habitación. Se trata de una modalidad del comportamiento que afecta a jóvenes -de entre 13 y 18 años al momento de la reclusión- que pueden encontrase sin salir de sus habitaciones durante 1 a 8 años al momento del tratamiento”.

La incapacidad de los padres de conversar con sus hijos asoma como una causa. Almada, autora de los libros “Infancias y Adolescencias” (Sarmiento, 2009) y “Síndrome por autoencierro” (Roche, 2008), señala que los padres, a menudo, aceptan este autoencierro como algo inevitable. Agrega que ha asistido casos en Argentina, Colombia, Venezuela, Chile y Perú. La licenciada asevera que en Latinoamérica los jóvenes están optando por el autoconfinamiento porque lo ven como una salida posible al no sentirse preparados para enfrentar las exigencias del mundo exterior.

En la cultura pop

Celia Romea es docente del Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura de la Universidad de Barcelona, y consigna a “Vidactual” que en España se están formando “adolescentes antisociales” que pasan la mayor parte del día “enajenados con la obligación de ser los mejores -estudiando o trabajando-, sin detenerse a generar vínculos de amistad”. La opción que tienen para comunicarse es interactuar mediante chats o programas de mensajería, como WhatsApp. “Ahí tienen la posibilidad de controlar lo que quiere que se sepa de ellos. Viven en una segunda vida, y si en el exterior encuentran una tendencia progresiva hacia la hostilidad, prefieren quedarse a solas con la tecnología”.

Romea manifiesta que en “La Metamorfosis” de Kafka existe un paralelo para entender este fenómeno. “Esa novela trata del aislamiento como refugio, de la marginación, de cómo el ser humano se está deshumanizando al no ser comprendido. Para reflejar esta situación, Kafka convierte a su personaje principal en un insecto. Los hikikomori comparten esta transformación porque su actitud supone una huida hacia dentro, una rebeldía contra una sociedad que ofrece poco, o lo que ofrece está preestablecido y requiere sacrificio estudiantil o laboral”.

La serie animé “Welcome to the N.H.K.” (2006) cuenta la historia de un adolescente que abandonó sus estudios universitarios por una presunta agorafobia que lo llevó a confinarse y relacionarse solo mediante su computador. Geraldy Cañete, otaku y bloguera del sitio Kiss My Bit, suma que este animé muestra la incapacidad de establecer relaciones que tienen algunos jóvenes en Japón. “Una existencia virtual es la posibilidad de tener otra vida, donde las interacciones son aparentemente cercanas gracias a la instantaneidad de la comunicación”, consigna.

En el libro “Hikikomori: Adolescence without end” (University of Minnesota Press, 2013), de Tamaki Saitô, se puntualiza que las familias de los hikikomori suelen ser de economía desahogada. Los autoconfinados, subraya, cuentan con aparatos conectados a internet -videojuegos, portátiles, smartphones – que sustituyen la interacción humana por el diálogo con las máquinas.

“Los hikikomori son adolescentes de clase media y alta que tienen su propia habitación y una buena conexión a internet. Sus padres suelen mantener una actitud pasiva frente a su conducta. Su relación con ellos consiste solo en alcanzarles comida por debajo de la puerta”, puntualiza Valeria Meiller, licenciada en Teoría Literaria por la Universidad de Buenos Aires y coeditora de la editorial argentina Dakota, donde publica a autores -como Tao Lin y Ellen Kennedy- que comparten similitudes con los hikikomori. “La escritura se caracteriza por un tono apático relacionado al encierro y la inacción. Eso lo mezclan con registros de chats y fragmentos de e-mails. Esta narrativa, denominada Alt Lit, habla sobre la alienación en la sociedad tecnificada y las nuevas tecnologías que nos permiten tener una relación virtual con el medio”.

Ana Guajardo es administradora en turismo y cultura y organizadora de “Fan Viña”, una feria anual sobre cultura japonesa realizada en la Quinta Región. Hace una semana regresó de un viaje por Japón. “En mi estadía conocí dos casos de hikikomori. Uno de estos chicos había fallado en los exámenes para entrar a la universidad, y se avergonzaba mucho de eso. En Japón el tema de la decepción es muy fuerte comparado con Chile. Es un rechazo social completo”.

-¿Conoces casos de autoencerrados en Chile?

“En Valparaíso conocí un caso similar. Un muchacho que si bien asistía a clases de Ingeniería en Informática en la PUCV, cuando llegaba a su casa lo único que hacía era estar en ‘Ragnarok’, un juego online donde tienes un mundo que explorar y puedes hacer lo que quieras. Después de unos meses terminó absorbido. Pasaba pegado en ‘Ragnarok’, y la universidad ya no era tema: no asistió más. Se encerró en su pieza y apenas salía al baño. Un día tuvo que ir al centro, y las rodillas le fallaron. Se las había dañado. Estuvo seis meses en terapia con un kinesiólogo para recuperarse”.

César Leiva lleva 16 años como locatario en la tienda de merchandising “Zaga”, del Eurocentro. Asegura que siempre está atento a lo que conversan sus clientes. “Hay clientes que comentan entre ellos que se recluyen en sus piezas solo a consumir animé y videojuegos. Los papás, cuentan mientras conversan, los consienten, y no los incentivan a buscar trabajo”, comparte.

Ricardo Morales trabaja en la tienda “Juegomanía” del mismo recinto, y asegura que el primer verano que salió del colegio pasaba encerrado viendo animé. “Me alimentaba de sopas instantáneas o cosas que se pueden calentar en el microondas. En esa época vivía con mi familia, y estaba en vacaciones”. Agrega que vislumbró que esta conducta compartía similitudes con los hikikomori cuando leyó una reseña sobre “Welcome to N.H.K.”. Recuerda: “El protagonista se encerraba por temor a la sociedad. Pienso que esto se da por timidez. A los jóvenes se les exige harto. Se les pide que tengan una vida y un trabajo como la sociedad lo demanda”.

Andy Furlong, doctor y bachiller en Ciencias de la Universidad de Glasgow, en entrevista con “Vidactual” complementa: “Este fenómeno está probablemente vinculado a los cambios en la educación y el mercado laboral, y también a las dificultades que enfrentan los jóvenes al incorporarse a un mundo cada vez más caracterizado por la incertidumbre. Esto no es solo un problema impulsado por las expectativas de los padres. Ellos, sí, pueden ser cómplices de la retirada social de sus hijos”. La psicóloga Sonia Almada remata: “La asistencia e investigación de los casos muestran que la caída de la autoridad -de los padres como reguladores- hace que muchos jóvenes sientan que no pueden sostener las exigencias de la vida, y por ello eligen una manera de no vivir: el autoencierro”.

La escritora española Luna Miguel, que en su obra bordea el tema de los hikikomori, precisa la influencia de la tecnología en el síndrome de autoencierro: “Nos encerramos en nuestros ordenadores, iPhones o tablets, pero en realidad nos abrimos de algún modo al mundo a través de internet. Es como encerrarse, pero para observar”.

Recomendaciones de la AAP para la atención preventiva en Pediatría – 2014

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics – AAP) publicó en línea, en el sitio web de la revista Pediatricslas nuevas Recomendaciones 2014 para la Atención Preventiva en Pediatría (documento de acceso libre). El documento consiste en un cuadro con las actividades recomendadas según la edad, e incluye un resumen de los cambios introducidos en estas nuevas recomendaciones.

El documento introduce cambios importantes para la atención preventiva de niños y adolescentes. Se recomienda hacer estudios de colesterol a los niños desde los 9 años, pruebas de depresión a partir de los 11 años, detección de consumo de alcohol y drogas, y del VIH a los adolescentes mayores. Se actualiza el calendario recomendado de exámenes y evaluaciones de salud para la atención preventiva desde la infancia hasta la adolescencia, e incluye nuevas directrices que hacen hincapié en detectar y tratar las epidemias de obesidad en los niños y de depresión en los adolescentes.

Específicamente,  este informe difundido en Pediatrics incluye cambios en la detección del consumo de alcohol y drogas, así como recomienda pruebas para detectar la depresión entre los 11 y 21 años, y estudios de VIH desde los 16 a los 18 años. Asimismo, los autores de este documento sugieren la medición del hematocrito o hemoglobina entre los 15 y 30 meses para evaluar riesgos, y estudios de colesterol entre los 9 y 11 años. Indica que los recién nacidos, antes de abandonar el hospital, deben ser examinados para la enfermedad cardíaca congénita crítica utilizando la oximetría de pulso. Por otra parte, descartan el estudio del Papanicolaou en las mujeres menores a 21 años.

Es una guía interesante; sin embargo, está enfocada en los problemas de Salud Pública y en la epidemiología de los EE. UU. Sería muy interesante, con base en este modelo, producir una guía base latinoamericana, que fuese utilizada por los diferentes países para adaptarla a sus realidades. Si bien es cierto que existen problemas que son globales, como el aumento de prevalencia del sobrepeso y obesidad, y de las enfermedades no transmisibles, no podemos perder de vista que cada región , cada país, e incluso a lo interno de cada país; existen diferencias que deben ser tomadas en cuenta al generar recomendaciones para la atención preventiva.